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Tres recetas extremeñas y portuguesas bien fresquitas para este verano


Fuente: Blog "aquí se dice así"

Extremadura y la mitad sur de Portugal son bastante calurosas durante los meses veraniegos. Evitar las horas punta de calor, hidratarse bien y evitar comidas copiosas son factores de gran ayuda para soportar las altas temperaturas. En este post te queremos proponer 3 platos que te quitarán el hipo, perdón… El calor rápidamente.


El clima del interior de la Península está caracterizado por ser seco pero muy caluroso. En verano, las temperaturas llegan a superar los 40ºC en zonas como Andalucía, Castilla-La Mancha o Extremadura en España o El Alentejo o Centro en Portugal.


¿Y cómo sobrellevar el calor? Uno de los trucos esenciales es mantener una dieta más ligera. Prioriza alimentos como las verduras y la fruta, cuya proporción en agua es mayor, y evita comidas con grasas que dificulten la digestión.


¿Te gustaría aprender algunas recetas típicas de los habitantes de estas zonas? ¡Sigue leyendo!



Empieza por un plato de “cojongondo

Fuente: estoyhechouncocinillas

Aunque el nombre parezca algo inapropiado para muchos hispanohablantes, lo cierto es que se trata de una receta típica extremeña. Algunos lo consideran un antecesor del conocido “gazpacho”.


De orígenes humildes, es un plato muy sencillo y, sobre todo, refrescante. Típico de la zona de Tierra de Barros y con raíces árabes, lleva pan, ajo, aceite, vinagre, hortalizas (como pimientos, pepino o tomate) y agua.


Para realizar este plato, se empieza por el aliño, se cortan las verduras y el pan (preferiblemente del día anterior) y se deja reposar cuando se mezcla todo para que se empape y recoja apropiadamente el sabor. Después, solo hay que tomarlo frío.



¿O prefieres una ración de “ajoblanco”?

Fuente: La Monterrubiana

Otro de los platos típicos de las zonas de Extremadura o Andalucía y que se cree que se remonta a la época de los romanos es el Ajoblanco. Un plato muy veraniego hecho a base de pan, ajo, aceite, vinagre, agua, sal y, dependiendo de la zona, almendras o huevo. Como os estáis imaginando, sí, también se le considera un antecesor del gazpacho.


Una receta para tomar en frío y disfrutar de una crema salada perfecta para combinar con otros platos.



¿Terminamos con un postre?

No todo tiene por qué ser salado. Hay muchísimas recetas de postres fresquitos que, aunque no son helados o sorbetes como tal, se sirven fríos y endulzan nuestros paladares.

Fuente: iberismos.com

Y esto lo saben, por ejemplo, los portugueses con recetas como la Baba de Camelo, un postre típico muy sencillo y que se sirve después de reposar en la nevera.


Solo te hacen falta 2 ingredientes: una lata de leche condensada y huevos. Separando las yemas de las claras y llevando éstas al punto de nieve, solo hay que mezclarlas con cuidado con la leche condensada previamente cocida con las yemas. Después se sirve en vasitos, se lleva a la nevera mínimo dos horas… ¡Y listo!



Aprovechar la infinidad de comidas ligeras y refrescantes en verano siempre te ayudará a soportar mejor las altas temperaturas. Aunque, por supuesto, lo mejor de todo es poder disfrutar de las auténticas recetas en sus lugares de origen. ¿Te gustaría conocer estos destinos? ¡Consulta sin compromiso!

 



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